Estamos trabajando en nuestro nuevo sitio.Volveremos muy pronto para seguir rompiendo líneas.

La fase 2.0 está muy cerca. Afrontaremos los grandes eventos que se aproximan de otra forma.

Copyright © The Line Breaker | Published By Gooyaabi Templates | Una web de The Line Breaker Company
Diseñado por José Rafael Camacho.
Con la tecnología de Blogger.

SUSCRÍBETE POR CORREO

Ox, de la banda hacia el centro

Por: David Farías (@fariasdiaz12) y Fabrizio Cuzzola (@FabriCuzzo22). 

Portsmouth en Inglaterra es sinónimo de puertos y catedrales. Entre símbolos de la Marina, la casa de Charles Dickens y catedrales anglicanas nació en 1993 Alexander Oxlade-Chamberlain, de madre jamaiquina y con fútbol en sus venas. Su padre, Mark y su hermano Christian (18) también juegan al fútbol, pero Alex lleva la batuta en la familia, como jugador del Liverpool FC y del seleccionado inglés.

A media hora de Portsmouth, Southampton le dio al pequeño Oxlade su primera oportunidad en el fútbol. A los 7 empezó en sus categorías menores y a los 16 ya lo veíamos debutando con el primer equipo. A los 18, el Arsenal se fija en él y sólo un año más tarde recibe su primer llamado con la selección de fútbol de Inglaterra. Su desequilibrio letal, buen despliegue físico y habilidad regados llamaron la atención de Wenger, que lo tuvo hasta 2017 cuándo se marchó a Liverpool. Hoy en día, el talento de 1,75 metros de estatura acumula casi 300 partidos a sus espaldas con apenas 24 años y está a punto de jugar su segundo mundial consecutivo. Se dice fácil.

Si algo tienen los mundiales de especiales, es que juntan los cinco continentes en uno: La garra americana con la clase europea, la velocidad y técnica asiática con la superación africana y el físico oceánico. Un futbolista común posee dos o tres cualidades, con cuatro se es versátil y con cinco un todoterreno. Sólo pocos privilegiados como Dirk Kuyt, Steven Gerrard o Frank Lampard pueden presumir ser futbolistas completos. En la actualidad tenemos ejemplos como César Azpilicueta, Cristiano Ronaldo o James Milner con esa cualidad. No es casualidad que todos hayan jugado en Premier League y 3 de éstos con la elástica del Liverpool. Chamberlain apunta a engrosar esa lista desde que llegó a las manos de Jürgen Klopp.

Y es que Alex hoy por hoy puede ser considerado como uno de los mejores interiores del fútbol europeo. Su zapatazo hace unos días para poner el segundo en la goleada de Liverpool 3-0 ante Manchester City en Anfield Road lo confirma. De nuevo es un inglés, quien acerca a Liverpool a una semifinal de UEFA Champions League.

JURGEN: DER MEISTER
No es nada común ver a un entrenador alemán en la Premier League. Jurgen Klopp llegó en octubre de 2015 con la misión de hacer lo mismo que en su país: romper esquemas. Desde su llegada, Liverpool es uno de los tres equipos que mejor fútbol practica en Inglaterra. La presión alta y constante, sumada a las transiciones rápidas que lo caracterizaron en Mainz y Dortmund son las claves de unos ‘reds’ con ADN alemán, con una zona de volantes con físico, pero también técnica. Klopp es un entrenador con la visión de explotar en un jugador cualidades que quizás ni él mismo sepa que posee.

La relación entre un técnico y sus jugadores es muy importante, tanto para el equipo como para el mismo jugador. La buena comunicación entre ambas partes es lo que vuelve realizable el objetivo de un equipo. Klopp entiende que trabaja en un equipo, dónde todos son estrellas desde el utilero al delantero, porque todos sobresalen en determinado escenario con talento, dedicación y disciplina.

Jürgen Klopp y ‘OX’, manejan este concepto a la perfección, llevando una sana convivencia. Esto le ha permitido al jugador inglés de 24 años tener la mejor temporada de su carrera.

Cuando el mundo del fútbol inglés se resignaba a que Chamberlain sería otro talento perdido, Klopp decidió moverlo a la línea de volantes. Con Wenger, nunca lució fuera de las bandas y estuvo a la eterna sombra de Theo Walcott. Ahora no; en esa sociedad junto a James Milner y Jordan Henderson, Alexander se convirtió en un auténtico generador de juego, más que en receptor de balones, permitiéndole explotar además cualidades desconocidas en él cómo su capacidad para recibir balones de espalda y de cumplir labores defensivas con la solvencia necesaria.

Como interior estamos descubriendo a un Oxlade completamente nuevo. Ya no llega a la línea final y devuelve el balón para retrasar la jugada, ahora él es uno de los encargados de iniciar la jugada, que si bien no es su función principal, es parte de su tarea y además lo hace muy bien. Su capacidad atlética queda mayormente demostrada también cuándo juega en esta posición. Si bien ahora tiene más responsabilidades defensivas, eso no quita encarar y ser vertical, está en su ADN. En Arsenal no se mostraba con los recorridos defensivos, pero de nuevo el trabajo de “der meister” (el maestro) rinde frutos enseñándole al talento portuario a tener equilibrio entre su faceta ofensiva y su faceta defensiva, brillando en ambas.

ALEX OXLADE-CHAMBERLAIN EN LA PIZARRA DE KLOPP
Loris Karius espera en el arco. Cuatro defensores escoltan a los tres volantes en línea; uno de contención y dos interiores. Por las bandas caen dos balas y por el centro hay una torre. El 1-4-3-3 de Jurgen Klopp en Liverpool es bastante claro, con Karius, Robertson, Van Dijk, Lovren, Alexander-Arnold, Henderson, Milner, Chamberlain, Salah, Mané y Firmino como inicialistas base. 

En dicho esquema, el mediocentro meramente posicional es el encargado de dar el primer pase y de hacer el balance defensivo en el mediocampo en el momento de que su equipo esté atacando. A éste lo acompañan dos interiores, que con este estilo de juego deben tener las cualidades mencionadas al principio. La garra para nunca dar un balón por perdido en el mediocampo. La clase para aportar claridad al equipo. La velocidad mental para manejar los tiempos del equipo. La superación para sobreponerse a cualquier circunstancia adversa que pueda presentar el partido y el físico para luchar en la zona donde se gana, pierde o empata un partido de fútbol.

Chamberlain es utilizado como interior derecho, donde ha desempeñado un papel fantástico a lo largo de toda la temporada. Posee todas las cualidades mencionadas, junto a una gran técnica e innegable talento que le hace encajar perfecto en el sistema de juego de Klopp. Su capacidad atlética le permite soportar la presión constante que pide el alemán. Su buen entendimiento del juego le permite asociarse muy bien con Trent Alexander-Arnold, formando una sociedad más que efectiva por la banda derecha. Muy pocas veces se le verá haciendo un cambió de banda o un pase largo, ya que es un jugador de espacios reducidos, porque entiende que ahí es donde más hace daño. Prefiere hacer movimientos verticales o asociarse con Salah mediante diagonales. Su velocidad le permite ser el mediocampista que más llega al área rival, asociándose con los tres monstruos que libera Jürgen Klopp cada fin de semana en el ataque. 

Un joven extremo que nunca explotó por completo en Arsenal, ahora revienta redes en Anfield Road con la elástica del Liverpool, como interior a órdenes de un entrenador alemán. Olvidado el 5-0 con el que el City lo recibió en su debut como ‘red’ con esta vital anotación, Alexander recibió lo que le obsequió la vida con la mejor disposición. Le ha dado un resurgimiento a su carrera. Está a dos meses de jugar su segundo mundial con 24 años de edad y ahora, al igual que todo el plantel, jamás caminará sólo.

Compartir:

Publicar un comentario

REVISTA THE LINES