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La fase 2.0 está muy cerca. Afrontaremos los grandes eventos que se aproximan de otra forma.

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Cuando los que creían acertaban

4/21/2018
Por: Juan Camilo Ortiz Villa. 

Puede parecer confuso de inicio, pero en una época la capitanía siempre importaba. Todavía hay equipos con la mística del cargo, pero en esos tiempos remotos y cercanos no había quién degradara su relevancia. Ese símbolo de liderazgo y de longevidad en la escuadra se ha desmedrado.

Desafortunadamente, la cantidad de ejemplos es vastísima, como el de Neymar en la Copa América de 2015. Carente de templanza, fue revestido por su celebridad sin oposición de la hinchada. Fue como si ya no se creyera en la institución de capitán, a tal punto que ni siquiera merece una respuesta con un voto en blanco, dejando como la opción más cómoda al abstencionismo.

“Y ¿de qué sirven los capitanes en el fútbol?” se preguntarían los escépticos. “Es solo un jugador más y a fin de cuentas es el entrenador el que da las órdenes. Elige el lado del campo y quién inicia la tanda de penales, pero no tiene acceso exclusivo al árbitro”. Por fortuna, la historia futbolística invita a no quedarse en la superficie.

John Obi Mikel debutó para el Chelsea en la temporada 2006-2007 y marcó sus dos primeros goles en la F.A. Cup. Entonces, tenía una función más ofensiva a la de sus últimos años como pensioneer. En todo caso, la experiencia que acumulaba en el club blue no le era suficiente para encabezar la formación londinense.

Dos factores restaban el protagonismo que Mikel necesitaba para portar el brazalete: la presencia de jugadores históricos en la titular y su escasez en las redes. Sus actuaciones en la primera temporada prometieron que sería un mediocampista anotador, pero no volvió a marcar en seis años.

Pasaron casi siete hasta que por fin se suprimieron esos factores. Marcó su primer gol en Premier en 2013. Además, en un partido de 2014, el planteamiento técnico lo favoreció. Frank Lampard no había sido convocado, John Terry y Petr Čech estaban en el banco, el partido iba 0 a 0 contra el Derby County y José Mourinho, el entrenador en esa época, con miras a la victoria sustituyó a Michael Essien, quien fungía de capitán, para ingresar a un jugador más ofensivo. 

Siete años después del primer voto de confianza -su contratación-, vino el segundo: la primera capitanía. En ese apartado de la historia, el Chelsea era uno de los equipos que conservaba la creencia de que ser capitán significaba algo. Antagonizando esa postura, la teoría más cruda del fútbol, esa a la que se adhieren los escépticos, hubiera sugerido que el verdadero cambio fue la entrada de Eden Hazard y no la transferencia de la capitanía. En el 66’ anotó Mikel conduciendo a los pensioneers a la victoria.

Quienes digan que fue una casualidad podrían tener razón. Pero para los bestiarios interesará que ese gol como capitán fue en enero por la F.A. Cup, en el mes y competición donde prometió un camino anotador. Y es que todas las instituciones pueden ser derogadas desde la teoría, pero si se cree en ellas, quizás funcionarían.



Silenciar el canto del ave

4/21/2018
Por: Daniel Hinojosa (@bigscaramouche). 

La escena es la siguiente: un ave rubia y un duende. No tienen nada que ver el uno con el otro, sin embargo, los conecta un lazo invisible más fuerte que el diamante. Son como un faro y su guardián. El ave es el faro que ilumina los senderos de una ciudad que viste su pabellón sagrado de verde con extrema religiosidad, mientras que el duende es el celoso guardián de ese faro. Cuenta la leyenda que hasta los hidalgos más fuertes sufren de sudoración in extremis, ansiedad compulsiva y piernas como flan de chocolate cuando saben que deben visitar el pabellón verde. Esa misma leyenda cuenta que los fantasmas de Russell, Havlicek y Auerbach hacen guardia por cada esquina del pabellón, cual próceres del apocalipsis, mientras el rival que visita el recinto no tiene escapatoria alguna.

Mira hacia el frente y encuentra cinco guerreros de turno vestidos de verde y blanco dispuestos a dejar la vida por el duende, que observa toda la acción en un trono en la colina que se ubica justo en el ecuador entre el bien y el mal. Sube la mirada y observa pendones largos, como la cola de un vestido de novia, con abundantes nombres y títulos que cuelgan imponentes. Quizá no exista miedo no verbal más grande en el deporte de la pelota naranja que el que causa visitar el templo Celtic.

Cinco mercenarios alguna vez decidieron profanar ese templo. Eran cinco tipos sin Dios ni ley que no tenían escrúpulos en su carrera por conseguir el oro de la región. Para conseguir ese oro había que profanar el templo, tarea que, por supuesto, no se antojaba fácil. Fueron años y años de intentos fallidos en los que, al final de la faena, el ave acababa cantando como de costumbre y la luz del faro seguía alumbrando para felicidad del duende y su gente.

En 1989, el más alto de los mercenarios, con el número 40 a cuestas, decidió que la única forma de llevar a cabo semejante conquista era apostando por dominar los factores externos, porque en precisión con los revólveres estaban muy parejos ambos bandos. Muchos ignoraban aquel hecho, pero el 40 y otros curiosos sabían que el duende no era simplemente un dibujo intrascendente sobre el parqué. Él sabía que cada vez que sentía las manos colmadas de crema humectante no era más que el espíritu del duende inclinando la balanza para los suyos y permitiendo que el ave rubia con el dorsal 33, una de las mejores que jamás han surcado los cielos baloncestísticos, volara a placer acrecentando su leyenda.

La mañana del 2 de mayo de 1989, Bill Laimbeer entró al pabellón de los Boston Celtics antes del partido definitivo de la primera ronda de los playoffs. Vio al duende fijamente y le soltó un escupitajo que refrendó con la suela de sus zapatos. Con el duende malherido, Laimbeer demolió a Larry Bird. Los mercenarios tomaron el oro y el ave, con un ala quebrada, debió callar. 



Toronto: the future is now

4/17/2018
Por: Gabriel Hidalgo (@gabohidalgoh). 

La historia moderna del fútbol norteamericano está marcada por franquicias que, durante un tiempo prolongado realizaron gestiones deportivas admirables. Las que no lo hicieron también tienen su espacio, pero suelen estar tachadas como fracasos rotundos. La Major League Soccer se fundó bajo una sociedad que veía con mucho optimismo los años venideros, cambiar de milenio significaba mucho. Aquel arraigo por parte de los fundadores a las primeras leyes muy americanas se transformó. Evolucionaron a la par de los propios equipos. Ya no vemos definición de desempate desde el medio del campo, tampoco aquellos sistemas de puntaje de antaño, influenciados por una sociedad que nació, creció y se desarrolló bajo un deporte con el brillante nombre de “football”. American Football.

Un nuevo adiós, ahora sí, forzado

4/15/2018
Por: Carlos Garrido Marqueño (@carlosfutysal). 

No hay nada más duro que renunciar a continuar allá donde te sientes querido. Marcharte del lugar que ha sido, es y será tu hogar, tu dulce hogar. Pero más aún lo es si tu marcha es el desenlace de un retorno fallido.

PODCAST | Trequartista 01x13 [Holanda del 74, el verdadero Movimiento Naranja]

4/13/2018
En este décimo tercer episodio de Trequartista, una serie original de The Line Breaker, Juan Pablo Gatti (@GattiJuan) nos trae la historia de uno de los mejores equipos de todos los tiempos: la Holanda del 74 de Cruyff, Michels y compañía. Conoceremos cómo se gestó un equipo que previo al mundial disputado en Alemania Federal no era tenido en cuenta a nivel mundial. Con la participación especial de Alex García (@Futbolitisalex) y Gabriel Hidalgo (@gabohidalgoh).

Sorry, mom

4/12/2018
Por: Fabrizio Cuzzola (@FabriCuzzo22). 

11 de abril de 2018. Se juega la vuelta de los cuartos de final en la UEFA Champions League entre Real Madrid y Juventus en Turín, mientras que Bayern Múnich y Sevilla se baten en Bavaria por el cupo restante. El ambiente en la capital es tenso, casi lluvioso. En el trabajo los que no ríen hablando del fútbol están al borde de empezar una pelea, saturados por el estrés y las tensiones típicas de un miércoles de laburo.

La Fontana di Monchi

4/12/2018
Por: Juan Manuel Maldonado León (@futbolyprogreso). 

Roma, una de las principales ciudades europeas, tiene como uno de sus lugares más emblemáticos la Fontana di Trevi, conocido en todo el mundo por su majestuosidad. Ayer, en esta capital italiana se vivió una de las noches europeas más históricas del club y, quizás, una de las noches que serán recordadas en los años y décadas venideras cuando se tenga que alegar a una remontada en la UEFA Champions League.

Juego antes que títulos

4/11/2018
Por: Irati Vidal (@Irati_16). 

“Señores, esto que ven es el tiqui-taca y es una mierda. Este tipo de posesión no nos interesa nada. Es la intrascendencia pura. Es pasarse la pelota porque si. Lo que necesitamos es que nuestro mediocentro y nuestros defensas salgan agresivamente y rompan las líneas del rival para colocarnos todos bien arriba”. Es 16 de setiembre de 2013 y Guardiola acaba de definir su estilo en pocas palabras. Hace un par de meses que ha llegado a la capital alemana y las cosas no funcionan como querría. Los jugadores no acaban de asimilar su táctica y la prensa empieza a ponerse en contra de la forma de hacer del catalán, que gana pero no convence.

Pub: Jürgen Klopp vs Pep Guardiola

4/11/2018
El Manchester City de Pep Guardiola cayó eliminado ante el Liverpool de Jürgen Klopp en los cuartos de final de la UEFA Champions League. Juan Pablo Gatti (@GattiJuan), Theoscar Mogollón (@Theo_Mogo) y Gabriel Hidalgo (@gabohidalgoh) se han juntado para hablar de este hecho. Algunos motivos, consecuencias y aspiraciones surgieron de esta charla en un acogedor bar de la ciudad. 

En el cine y en el fútbol

4/10/2018
Por: Theoscar Mogollón (@Theo_Mogo). 

Como muchos saben, las segundas y terceras partes no son tan buenas o mejores que la primera, sobre todo si ésta dejó la vara muy alta. Es un verdadero reto para los directores -y los entrenadores- hacer que el espectador se sienta a gusto con lo que está viendo, sin llegar a lo repetitivo y aburrido. En esta ocasión, la trilogía llamada “Pep” nos invita a desmenuzar (brevemente) cada una de sus entregas. ¿Será esta saga capaz de ir mejorando con el tiempo o sólo viviremos de su primer episodio?

Guardiola antes de Guardiola

4/10/2018
Por: Juan Pablo Gatti (@GattiJuan). 

Se suele escuchar por parte de algunos periodistas -a los que los hinchas se suman- que los grandes entrenadores (Michels, Sacchi, Sebes, Ancelotti...) lo son solo porque en sus plantillas han logrado coincidir en su tiempo con rutilantes estrellas y que, sin ellos, nada hubieran logrado, pués estas figuras saldrían campeones sea quien sea el director técnico de turno. Y en la actualidad quien no ha podido quitarse estos malos pensamientos de encima es, sin lugar a dudas, el catalán Josep Guardiola. Luego de ganarlo todo con el Barcelona y de crear una de las mejores dinastías deportivas de todos los tiempos, se marchó a trabajar con distintos objetivos. Primero en el Bayern de Munich y luego en el Manchester City, logrando ganar y perder, pero manteniendo siempre su ideología -por supuesto que con matices, aunque la raíz sea la misma-. Pero aunque haya varios que le pidan títulos con entidades menores para que "demuestre su valía" lo cierto es que Pep si lo ha hecho, y en su primera temporada, logrando ascender nada menos que al Barcelona B de Tercera División (cuarta categoría) a Segunda B.

Érase una vez: René Houseman

4/09/2018
Por: Theoscar Mogollón (@Theo_Mogo). 

¿Han leído sobre la leyenda del que quizás el más grande extremo del fútbol argentino, y que para muchos sólo fue superado por un tal Diego Armando Maradona? Esta es la historia de un loco que tenía una gambeta impredecible, prodigiosa, única en aquel tiempo. La historia de alguien que no veía el fútbol como un trabajo, sino como una diversión. Érase una vez: René Houseman. 

Ox, de la banda hacia el centro

4/08/2018
Por: David Farías (@fariasdiaz12) y Fabrizio Cuzzola (@FabriCuzzo22). 

Portsmouth en Inglaterra es sinónimo de puertos y catedrales. Entre símbolos de la Marina, la casa de Charles Dickens y catedrales anglicanas nació en 1993 Alexander Oxlade-Chamberlain, de madre jamaiquina y con fútbol en sus venas. Su padre, Mark y su hermano Christian (18) también juegan al fútbol, pero Alex lleva la batuta en la familia, como jugador del Liverpool FC y del seleccionado inglés.

El samurái del arte perdido

4/07/2018
Por: Daniel Hinojosa (@bigscaramouche). 

El samurái reposa sobre una roca cubierta de musgo al interior de un profundo bosque cuyo interior parece haberlo absorbido. Su mente no da tregua en un viaje trepidante que lo lleva de idea a idea. Desde las cuestiones estilísticas que han acabado por relegar el efectivo triangulo ofensivo de Phil Jackson hasta el porqué del consistente sabor opaco y exquisito de la mantequilla de maní. Mientras, una voz tenue no para de susurrarle al oído que mantenga un ojo fijo sobre su hombro izquierdo. Los samuráis han sido instruidos para transitar por la vida con la preocupación indeleble de que están expuestos a morir en cualquier segundo. En el alma del guerrero se dilucida una dicotomía fascinante entre el sosiego extralimitado y la carencia de miedo a arriesgarlo todo defendiendo su causa, a sabiendas de que, en caso de morir por esta, debe partir a la infinidad sin arrepentimiento alguno.

Darlo todo no cambia nada

4/07/2018
Por: Juan Camilo Ortiz Villa.

No creo que haya jugado siquiera 50 minutos en cuatro temporadas ni que haya estado en más de dos partidos. Incluso, no le recuerdo una sola atajada. En todo caso, no me tomaré la molestia de verificar estos datos, pues sin importar que haya hecho o no, nada hubiera cambiado. Aun así, Rubinho es de los pocos que ha sido campeón en una de las ligas más importantes del mundo en cuatro oportunidades consecutivas.

PODCAST | Trequartista 01x12 [Ellas también juegan]

4/06/2018
En este décimo segundo episodio de Trequartista, una serie original de The Line Breaker, Juan Pablo Gatti (@GattiJuannos trae una historia especial: una breve historia del fútbol femenino. Sus inicios, su lucha. Su auge, caída y resurgimiento. La FIFA tomando todo bajo su tutela luego de años de mirar hacia el costado. Todos los pasos dados y los que aún faltan. Porque el fútbol no es solo una cuestión de hombres...




Paradigma: Zlatan

4/03/2018
Por: Gabriel Hidalgo (@gabohidalgoh). 

La grandeza del ser humano está compuesta por elementos que a nivel social, llámese colectivo, alteran y modifican el funcionamiento de cada día. Basta decir esto para recordar a personajes de la historia a los que poco se les recrimina: Abraham Lincoln es un emblema del nacionalismo estadounidense tan arraigado que siglos después la gente lo considera suyo, parte de su cultura y motivo por el cual levantarse y seguir luchando. Napoleón Bonaparte produce el mismo efecto en Francia: un tipo recordado por sus grandes hazañas sin agrandar sus defectos.

En el fútbol es inevitable caer en estos juegos. En muchas ocasiones se alaba conscientemente. Y esto no excluye a aquellos que los consideran dioses. Tipos que admiran a otros tipos con muchas más facilidades de manejar un balón. Claro está que muchos lo intentan, pero solo pocos logran realmente conseguirlo. O diferenciarse que al final es lo mismo. Y así como John Lennon dejó un legado vinculado a la música y Martin Luther King desarrolló una labor social que hoy en día se admira, en el fútbol también encontramos diferentes formas de alabar a los ganadores. Hay clubes muy especiales, como el de “Los Cuatro Fantásticos” que ni Lionel Messi, Cristiano Ronaldo o Zinedine Zidane han podido entrar. Johan, Diego, Alfredo y Edson Arantes conforman la élite de los recuerdos futbolísticos. Cuatro tipos que marcaron época y que se les reconoce como los grandes pioneros de este deporte.

Sería muy injusto no exaltar a aquellos que no forman parte de esa élite. Porque más allá de los tres mencionados hay muchos otros que han tocado la puerta, esperando que sea abierta. Algunos creían que era absurdo contemplar por mucho tiempo el cerrojo y la placa hecha en oro que se expone en la parte alta de la misma. Sobre todo por tener dentro de una maleta varios de los trofeos que inmortalizaron a cada miembro de este club. Algunos se fastidiaron o entendieron que no era más que una simple percepción colectiva.

Pero, en el fútbol es inevitable caer en estos juegos. Las redes sociales se llenan de millones de mensajes cada vez que el ’10’ de Barcelona hace un gol, y ni se diga cuando gana el partido. O el debut de Zlatan Ibrahimovic en Los Angeles: dos goles en 15 minutos para concretar una histórica remontada en el primer nuevo derbi de la ciudad -entre LA Galaxy y Los Angeles Football Club- que se robó los focos esta semana en la Major League Soccer. Mismo caso con hechos colectivos: el mundo entero se estremeció al ver una goleada tan contundente de un grande sobre otro grande en un moderno estadio al este de la ciudad de Madrid. La demanda es tan alta que con el pasar del tiempo, se generó una estructura que sustenta todos esos elementos efímeros. Cada día surgen nuevos hechos que de llegarse a repetir el mismo personaje en tan poco tiempo, recibe la etiqueta de especial. Y ya depende de él si la mantiene, la agranda o la pierde.

Es tan sectorial el fútbol que los grandes héroes jamas podrán desempeñarse en un plano cerrado. Todos pertenecen al mismo mecanismo de clubes y selecciones, obvio, pero es que los camino son tan distintos a pesar de nacer en el mismo barrio y de jugar para los mismos colores que jamás podremos equilibrar dos historias en el punto cero de una balanza. Quizá este sea uno de los puntos más comunes con aquellas grandes reflexiones de la vida. Jamás debemos olvidar que esos tipos tienen pareja, como nosotros; padres e hijos, como nosotros; amigos y cercanos, como nosotros. Me genera cierta discrepancia cuando escucho que son personas diferentes y que, por ser más conocidas deben actuar mejor. Empezando porque no sé que es mejor, y estoy seguro que aquellos que lo imponen tampoco lo saben.

¿Grandes jugadores de los mundiales? Michael Platini, Gerd Müller, Ronaldo Nazario, Gordon Banks, Fabio Cannavaro, Lothar Mattäus y para usted de contar. Jugadores inmortalizados por sus grandes hazañas en el evento más importante de este deporte. ¿Grandes jugadores de clubes? Ryan Giggs, Clarence Seedorf, Kenny Daglish, Juan Román Riquelme, Ronald Koeman, Andriy Shevchenko y Wayne Rooney. En tan solo 50 palabras hemos desglosado dos ramas muy poderosas en donde, acorde a su circunstancia y camino de vida, se desenvuelven las grandes historias del fútbol. Aún así, hay personajes que se escapan de esos campos y mantienen la etiqueta que les atribuye grandeza. Michael Ballack, Pavel Nedved, Ruud Van Nistelrooy y Eric Cantona son algunos. Pero Zlatan Ibrahimovic es el líder de un grupo que alcanzó la cima, disfrutó de ella y aún así, no dispone de los mismos recursos de aquellos grandes campeones. Esto no les prohibe tocar la puerta, pero el destino de la misma parece mucho más evidente.

Hay que ser duro para salir de Suecia, ganarte un puesto en Holanda y construir una leyenda en Italia, España, Francia e Inglaterra. Podría ser la historia de un emperador nórdico que emprendió una conquista monumental por toda Europa. Pero emperadores hay muchos, unos viven más que otros. A la larga quedarán distintos legados, distintos recuerdos. Momentos inmortalizados por sus seguidores y que dependiendo de su propia grandeza serán recordados por las generaciones siguientes. También hay muchas formas de recordar. Basta con preguntarle a un adolescente si considera a Diego Armando como el mejor de la historia a pesar de nunca haberlo visto. Con Zlatan sucede algo muy particular: despierta un culto hacia su personalidad. Su forma de expresarse incita a que entre sus mayores recuerdos esté el poder de su discurso. Eso podría ser un dato menor si se tratara de cualquier otra persona, incluso despreciable. Pero la figura que a la par fue construyendo dentro del rectángulo lo cambia todo.

Zlatan Ibrahimovic es un caso particular. No le tocó vivir en la época de Eric Cantona, compañero de grupo que producto de un contexto social mucho más violento le acompañan eventos no aptos para menores de edad. Zlatan es un emperador. Se adueñó de un pedazo de tierra en la misma época de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Demostró que merecía contar con un ejercito a su merced. Y tras años de triunfos en el campo de batalla, dio por conquistado su propio continente. Ahora está en América. Zlatan ha pisado territorio desconocido, su espalda le da un renombre que hace temblar a todo aquel que considere retarlo. Sabe que la puerta del exclusivo club no se abrirá, pero tiene años sin forzar la cerradura. Para un tipo como él, le basta su propia sala llena de trofeos y anécdotas que seguramente contaremos a las futuras generaciones. El Rey León ha llegado a la ciudad de las estrellas. Y parece que ya la conquistó.

REVISTA THE LINES